Buly 1803

Buly 1803 París, belleza que trasciende cualquier época

9 marzo, 2016
Por: Ramón Barreto

Esta mini historia dedicada al perfume comienza en el siglo XIX. La Maison Bully abrió sus puertas en 1803, en la elegante Rue Saint-Honoré de París, creando un referente de elegancia y belleza entre los más selecto de la rancia aristocracia francesa.

Las fórmulas secretas que dominaba el joven perfumista Jean-Vincent Bully se mantuvieron intactas desde tiempos del Antiguo Régimen y aprovechando la importancia que tenían las fragancias en una nueva era de burgueses, Bully decidió incluir en sus recetas la gran variedad de especias, extractos herbales y aromas de todo el mundo que Joséphine de Beauharnais dejó que entraran en Francia.

Más adelante, Bully fue de las primeras casas en incluir avances cosméticos y  utilizar la ciencia como elemento clave en sus preparaciones. Los perfumes dieron lugar a milagrosas fórmulas para el cuidado del cuerpo y luego la loción “Vinaigre de Bully“, un aroma patentado, ideal para las abluciones y la tonicidad en la piel, ganó fama en toda Europa.

Este “vinaigre” fue la sensación entre los personajes más distinguidos por al menos 100 años. Una magnífica botella que pasaba de padres a hijos. La belleza de este olor le valió a Jean-Vincent Bully el ser incluido como referencia por Honoré de Balzac y quedar inmortalizado en la historia como “César Birotteau“, personaje clave de “La Comédie humaine“.

A lo largo de un “Siglo de Oro” en materia de la belleza, un tiempo de ebullición en el que los expertos en cosmética llegaron a los productos que hoy usamos, la maison logró imponer su estilo romántico, natural y algo místico, sin masificar ni desmejorar la calidad.

En la actualidad cuentan con una exquisita línea de cremas humectantes, lociones para detener el envejecimiento, jabones artesanales, un popurrí que le alegra el día a cualquiera, pastas de dientes orgánicas, esmaltes de uñas sin olor ni químicos abrasivos, peines de cerdas naturales y la mejor crema para manos en el mundo: la pomada “Concrète”.

 

Hoy L’Officine Universell Buly 1803, catalogada como “el emporio de belleza más chic en el mundo” por el New York Times, es una suerte de anticuario, salón de belleza, perfumería y pasadizo secreto a los albores de una época en que los maestros perfumeros eran más alquimistas que otra cosa.

Este rincón se encuentra en la elegante Rue Bonaparte, en el distrito seis de París, alejado de las grandes casas y el lujo vulgar que se consigue en cualquier tienda por departamentos.

Quienes entran no quieren salir, y al lograrlo es probable que tengan en la mano una fragancia distintiva, una fórmula magistral para borrar arrugas incómodas o una botella de cristal tallado del siglo XIX, que sirve como obsequio perfecto.

Esta vez, la nueva casa dedicada a la belleza se erige con una “l” menos en el nombre, pero con el mismo savoir faire.

Dónde

6 Rue Bonaparte, 75006 Paris, Francia.

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