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¿Cómo escribir la carta de amor perfecta?

12 febrero, 2016
Por: Amira Saim

Hay cartas de amor cursis, hay cartas eróticas, las hay sublimes, las hay memorables para la historia, las hay cortas o muy extensas, las hay dramáticas y las hay desbordantes de felicidad, pero lo maravilloso es que a todas ellas las motiva el amor. Escribir una es tan romántico como leer la de otros autores. Es un pequeño acto de voyeurismo que ayuda a buscar consuelo o avivar deseos. Le preguntamos algunas claves importantes para escribir una a dos expertos, el poeta Willy McKey y al escritor humorista Joaquín Ortega.

Por muchos años el papel y la tinta fueron los mejores recursos para expresar un amor profundo o un deseo reprimido. Hoy las teclas y una pantalla se han convertido en el medio perfecto para conseguir intimidad cuando la distancia o las circunstancias lo demandan.

Hay quienes han dominado ese arte milenario de escribir lo que se siente. Todo aquel que se lo proponga puede lograr dos cosas con una carta de amor, primero un texto admirable que alimente el alma de otros románticos y segundo, el premio más preciado, una réplica de su destinatario.

Son famosas las de Beethoven dirigidas a su Amada Inmortal por el misterio que las envuelven. También las de James Joyce a su esposa Nora Barnacle y, por supuesto, las de Frida Kahlo a Diego Rivera algo como -: «Diego, mi amor. No se te olvide que en los que acabes el freso, nos juntaremos para siempre, sin pleitos ni nada…» Es un arranque maravilloso y tierno de tres elementos bellísimos, cercanía, cotidianidad y promesa». Nos afirma Joaquín Ortega.

No hay que ser escritor para firmar la carta de amor más bella del mundo pero…cuando se trata de un acto de tal gallardía nunca están de más los comentarios de aquellos que han hecho de escribir el oficio de su vida. Hay preguntas que una hoja en blanco despierta, siendo la primera:

¿Qué elementos indispensables debe tener una carta de amor?

«Un destinatario es vital. Puede parecer una obviedad, pero no lo es. Puede no tener claro el remitente y hasta puede ser un valor del anonimato romántico, pero el destinatario siempre debe estar claro. Lo segundo ya lo dijo el poeta Fernando Pessoa: «Todas las cartas de amor son ridículas. No serían cartas de amor si no fuesen ridículas».

Una carta de amor debe tener algo de exceso, algo de lo que jamás nos atreveríamos en persona y que encuentra lugar en la carta. Y lo tercero es la capacidad de que esa carta sea mucho más que el sustituto de quien la ha escrito. Una mejor que nosotros mismos. ¿Qué motivo tendría enviar una carta que nos iguale, cuando por escrito podemos ser mejores?» Willy McKey.

¿Cuál consideras la vía más romántica -hoy en día- para enviar una carta de amor?

«Creo que si tuviese que enviar una carta de amor lo haría por cualquier vía física. Una verdadera carta de amor se escribe a mano y se entrega a pié» Joaquín Ortega.

¿Cuál sería la primera frase frase con la que comenzarías una carta de amor si la escribieras hoy?

«Otros versos del mismo poema de Pessoa que advierten lo que viene: Al fin y al cabo, / sólo las criaturas que nunca escribieron cartas de amor / sí que son ridículas» Willy McKey.

«Podría ser algo así: Mi vida, tal vez no te he dicho hoy ni una vez que te quiero, pero seguramente, en un rato lo haré» Joaquín Ortega.

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