Kaviar Gauche, vestidos blancos para novias no convencionales

29 marzo, 2016
Por: Ramón Barreto / Fotos: Kaviar Gauche

En Alemania se levanta un nuevo movimiento en favor de las bodas sin cursilería, ceremonias en la que la frescura y la comodidad son la norma, sin tener que sacrificar romanticismo ni bohemia. Un arte a contracorriente que se enfrenta a una época en la que no hay compromisos más allá de la primera cita en Tinder. Sin embargo, la firma berlinesa Kaviar Gauche goza de un éxito sin precedentes.

El blanco muchas veces es entendido como sinónimo de pureza, castidad y de inicios. Pero no siempre las novias vestían así. En 1660, la Infanta María Teresa de España vistió de negro el día de su unión con Luis XIV de Francia, y Catalina la Grande de Rusia se casó vestida a la usanza del siglo XVIII, de color plata.

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Es así como Kaviar Gauche, una idea de amigas que se levantó en 2004 como una firma de moda “guerrilla” acaparó la escena al instalarse justo en frente de la tienda por departamentos Colette en pleno corazón de París. Desde entonces, pasó a la historia como una de las firmas de moda joven más reconocidas de Alemania y la favorita de grandes estrellas como Florence Welch o Heike Makatsch.

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Luego de graduarse en la Esmod de Berlín, Alexandra Fischer-Roehler y Johanna Kühl crearon un producto hasta el momento inexplorado. Verdaderos vestidos pensados para novias actuales, piezas de gran belleza y funcionalidad con un juego de elementos que les han hecho figurar en las páginas de las revistas más importantes por su versatilidad.

Sus vestidos de novia parecen más bien elaboradas piezas de pret-a-porter, trajes con capas, abrigos deliciosos que le alegran un día invernal a cualquiera. Lentejuelas, clásicas camisas blancas, pantalones en estampado gráfico y conjuntos perfectos para un civil, una boda hippie o una tradicional ceremonia eclesiástica.

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Es necesario recordar que la aparición del blanco se produjo en la Inglaterra del siglo XIX. La Princesa Carlota, prima de la Reina Victoria, llevaba ese color durante sus esponsales en 1816; un maravilloso traje que se conserva en el Museo Victoria & Albert de Londres.

Por esta razón cualquier excusa es válida para dejarse abrazar por su juego de encajes, no importa que no haya un anillo en el dedo. Cada pieza es una experiencia de moda única y es frecuente ver en sus dos boutiques a mujeres de todo el mundo que no están dispuestas a llevar un traje aburrido en su “gran día”.

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http://www.kaviargauche.com/