Netflix y Marvel: ¿Planes para esta noche? ¡Tratar de conquistar el mundo!

17 Marzo, 2016
Por: Daniel Leal

La segunda temporada de Daredevil se estrena este 18 de marzo. El ambicioso plan trazado por Netflix y Marvel para acabar con la mojigatería maniqueísta enmascarada en las series de superhérores parece estar funcionando.

Desde las aventuras feministoides de Supergirl (CBS), hasta la maldad camp de Gotham (FOX), y el pachulí a Hollywood vintage de utilería de Agent Carter (ABC), el género del superhéroe (y sus supervillanos) en las series norteamericanas necesitaba desesperadamente un salvador –o tal vez dos.

Netflix, la compañía de programación por suscripción, junto al gigante del entretenimiento Disney (los dueños de Marvel Comics) llegaron con un plan que podría salvarnos a todos los nerds del planeta de la tortura que significa otra historia sobre otro superhéroe físicamente perfecto y emocionalmente estable peleando contra villanos bidimensionales.

Anunciado formalmente en noviembre de 2013, el proyecto inicial consiste en la transmisión de cuatro series diferentes, basadas en los superhéroes “de calle” de Marvel. Menos capas y poderes cósmicos; muchos más puños y patadas. Esto desembocaría luego en lo que Netflix ha bautizado “un evento” –una mini serie con un nombre más pretencioso, donde estas cuatro series se intersectan. Se trata de la traducción al leguaje de televisión de la fórmula de The Avengers, aplicada a otra banda de héroes: The Defenders.

Aunque en su encarnación original impresa, el lineup de The Defenders incluía a Doctor Strange, Hulk y Silver Surfer (todos estos personajes atados ahora a contratos cinematográficos), la relativa oscuridad de la agrupación les permitió reorganizarla a su conveniencia.

Los cuatro personajes que Netflix integraría en su programación son Daredevil, Jessica Jones, Luke Cage y Iron Fist. Es cierto que ninguno tiene el pedigrí de Spider-Man, Thor, o Iron Man, pero, contadas por Netflix, las historias de estos justicieros menos conocidos patean el trasero de cualquiera de los peces gordos del confuso universo Marvel.

El primer show en entrar en producción fue Daredevil. Ignoremos para siempre que Ben Affleck ya protagonizó esta historia en el cine en 2003, con unos resultados francamente deprimentes. Abogado neoyorquino ciego de día, y vengador enmascarado de noche, Matt Murdock, interpretado ahora por Charlie Cox (Owen Slater en Boardwalk Empire), es Daredevil, quien lucha por destrozar los planes de la mafia rusa, japonesa y china en su Hell’s Kitchen natal.

Además de todo esto, también debe neutralizar a su némesis Walter Fisk, interpretado genialmente por Vincent D’Onofrio (el detective Goren en Law and Order: Criminal Intent ¡Dun! ¡Dun!). Sí, suena infantil, pero la primera temporada es de una crudeza y una brutalidad que resulta injusto encasillarlo en el mismo género que el rollizo Batman de Adam West.

Según cifras extraoficiales, la primera temporada de Daredevil tuvo resultados formidables. Netflix resguarda muy bien los datos de su audiencia, pero una compañía independiente calcula que cerca de 4 millones de los suscriptores de la plataforma sintonizaron al menos un episodio de Daredevil en los primeros once días desde su fecha de lanzamiento. Si esto es cierto, por supuesto que una segunda temporada entraría en su planificación.

Este viernes 18 de marzo Netflix estrena (¡por fin!) la segunda temporada de Daredevil, y prometen que será igual de violenta y excitante que la primera. En esta segunda entrega introducen en la historia un par de personajes que se originaron en los cómics: Elektra, interpretado por Elodie Yung, y The Punisher, interpretado por Jon Bernthal (Shane en The Walking Dead). Los rumores sobre The Punisher recibiendo su propia serie en Netflix se esparcieron rápidamente, pero Marvel no tardó en desmentirlos. Todo sería más fácil si estuviéramos en un especial de Oprah ¡Busquen debajo de sus asientos! ¡¡¡Todos los personajes de Marvel que estén hoy en el estudio tienen su propia serie!!!

El segundo Defender en recibir el tratamiento Netflix fue Jessica Jones. Protagonizada por Kryster Ritter (Chloe en Don’t Trust the B—- in Apartment 23), AKA Jessica Jones es un perfecto documento audiovisual del Girl Power post-posmoderno, narrado en clave film noir. Jessica Jones, una heroína retirada, convertida en investigadora privada freelance, con una tolerancia al whisky sobrehumana, se ve obligada por las circunstancias a revivir algunos de los días menos memorables de su pasado.

AKA Jessica Jones es una serie habitada por una tropa de personajes aterrados y aterradores, desconfiados y cínicos, con más de un caso clínico de PTSD rondando por ahí, pero también ostenta uno de los más complejos villanos del género: Kilgrave, interpretado por David Tennant (Doctor Who entre 2005 y 2013). Además, incluye en el universo Marvel temas de conversación que éste no había tocado antes, en el cine o en televisión: relaciones lésbicas, abortos, violaciones, todos representados con una honestidad increíble.

También en la historia de AKA Jessica Jones, introducen el siguiente Defender de la lista Netflix: Luke Cage, interpretado esta vez por Mike Colter (Lemond Bishop en The Good Wife). El cómic Luke Cage, Hero for Hire nació originalmente con el furor del cine Blaxploitation de los setenta, un superhéroe dotado de piel irrompible y una fuerza descomunal, atormentado por el fantasma de su esposa muerta. Fotos de las grabaciones de Luke Cage ya están circulando online, y la fecha de estreno, según su protagonista, es el 30 de septiembre de 2016. Sólo por la honestidad de la narración, esperemos que su historia involucre una misteriosa desaparición de todas sus franelas y camisas.

Finalmente, en febrero de 2016, tras una mini polémica racial con la comunidad asiática, Netflix confirmó que Finn Jones (el ícono gay Ser Loras Tyrell en Game of Thrones) personificaría al cuarto Defender: Iron Fist. Cuenta esta historia que Danny Rand, un niño bonito privilegiado, obtiene poderes mágicos y/o conocimientos de artes marciales durante su estadía en una misteriosa ciudad asiática.

Después de su entrenamiento regresa a Nueva York para –¿qué más?– defender a su ciudad de los tipos malos. Francamente, la premisa no resulta fascinante, pero seguro Scott Buck, el productor ejecutivo de las últimas cuatro temporadas de Dexter (Showtime), por ahora encargado del proyecto, puede salpicarlo todo con sangre, agregarle un trasfondo más interesante y hacerlo funcionar.

La experiencia de Netflix en la producción de ficciones oscuras, creíbles y adictivas (más un House of Cards que un Fuller House) la convierten en el aliado perfecto de Marvel. El universo de personajes disponibles para desarrollar resulta irresistible y casi infinito, y si los números continúan en positivo, ¿por qué se detendrían en The Defenders? El plan marcha como lo esperábamos.