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¿Quieres saber qué escucha Laura Guevara?

4 septiembre, 2015
Por: Ramón Barreto / Fotografía: Gustavo Lombardo

La cantautora nominada a siete Premios Pepsi hace vibrar a quienes oyen sus canciones empeñadas en tender puentes entre géneros y gentilicios. En este texto habla de su trabajo y cuenta qué discos han influido en ella

Laura Guevara confiesa que estaba en un lugar muy escondido, es por eso que agradece las grandes oportunidades este año. No obstante, compartir escenario con el Ensamble Gurrufío y otros grandes de la música venezolana no se trata de un simple asunto de “soplar y hacer botellas”.

Sus profundos ojos de color indefinido entre el ámbar y el verde se llenaron de curiosidad por el canto en los salones del Colegio Emil Friedman, su voz aterciopelada también se formó en la Schola Cantorum de Caracas, su gran casa. Allí no solo debía cantar, los estudiantes debían tener una disciplina digna de un regimiento, sin dejar de mover el cuerpo con la música. Laura comenta que la única manera de ser grande es practicando. Quizá el haber crecido en un hogar “muy intelectual y lleno de sensibilidad”, le dejaron el gusto por pasar horas en museos, memorizar raíces de las palabras o simplemente sentarse a ver la gente pasar.

Recién graduada en artes de la Universidad Central de Venezuela, la cantante se decantó por la mención de cine ya que con el séptimo arte siente que puede lograr una síntesis de todas las cosas que han marcado su vida. También le queda tiempo para estar activa en temas de responsabilidad ciudadana: “no solo soy una cantante también hago vida como cualquier otro y hay cosas que me preocupan profundamente. Mi posición de artista me hace más responsable de lo que hago y como transmito un mensaje a las personas”.

Laura, quien primero cantó antes de hablar, metió las manos en su más reciente videoclip, dirigido por Pedro Mercado y así surgió una fantasía a caballo rodeada de imponentes montañas que dan vida al sencillo “Late”.

En un país lleno de resentimiento y pugnas, la caraqueña siente que con la música que puede construir puentes. Le cansan a diario preguntas como: “quién eres, de dónde vienes, cómo te gusta vestirte, qué género oyes, cuál es tu posición política o preferencia sexual…” Todo forma parte de un proceso de desintegración que desde su perspectiva puede ser solucionado a través de las artes. “Eso es todo lo que necesitamos para pararnos, sin embargo, no es fácil”, confiesa.

No le gusta atribuir su música a ningún género, como amante de las películas de ensayo y autor, simplemente cree en la mezcla de muchos tipos de música para decir las cosas. “Siempre depende de lo que quiero decir. Si es una canción de protesta, frustración, amor, naturaleza, todo se unifica en mi voz y en mi manera de componer”.

El rapero “2 Pac” afirmaba que él no se sentía quién para cambiar el mundo, pero su trabajo si impulsaría a los demás. Parte de ese motor lo lleva Laura por dentro: “Soy muy agradecida de tener el talento de improvisar. Hay canciones que salen primero por la música, otras que son frases que se transforman en cuatro minutos de canción y otras que han sido una epifanía musical, salen porque tenían que salir y yo tuve la suerte de estar sentada componiendo. He sido un medio”.

Admira con locura a Sofía Imber, Simón Díaz, Teo Galíndez. Ellos como muchos otros la llevaron a preguntarse “¿por qué le canto a la gente?”, se debatía en un asunto de ego “¿es solo para que me aplaudan? ¿para que me digan que soy bella o me den likes?” Fue así como se dio cuenta de que al cantar puede lograr que al menos una parte de la población se sienta bien, respondan sus preguntas internas, den paso en la calle o no le piten una paloma al conductor de enfrente al salir del concierto. “Uno escribe las canciones pero luego le pertenecen a quien las necesite”, afirma.

La promesa de la fusión latinoamericana ve la situación del país como una gran oportunidad para aprender y de asumir responsabilidades compartidas. Sin chistar confiesa que sueña con los Grammys y con vivir tranquila de la música, solo espera no olvidar el compromiso que tiene con los que la escuchan.

 

Recomendaciones musicales

Beck – Sea Change (2002). Puedo oírlo una y otra vez. Él lo hizo después de una ruptura amorosa y queda claro de que es un genio.

Simón Díaz – Cuenta y Canta Vol I (1994) . Lo volví a escuchar completo hace poco y es tan conmovedor.

The Beatles – Es muy difícil escoger uno solo. Si tengo que decir uno (obligada) sería The White Album (1968) No necesitan justificación para estar de favoritos.

Queen – “News of the world” (1977) Fue la música de mi adolescencia. Simplemente los amo.