Restaurante El Asador: sabroso y sustancioso

24 febrero, 2016
Por: Ana María Khan

Con una  propuesta de comida venezolana moderna y sofisticada, este local en Las Mercedes, Caracas, promete convertirse en uno de los favoritos de los venezolanos. Daniel Torrealba, su chef, plantea una mirada sin prejuicios, espontánea y cosmopolita de la gastronomía criolla siempre bajo la atenta mirada de su mentor Edgar leal.

Conocí a Daniel Torrealba, alias “El Llanero”, siempre bajo el amoroso cobijo de su mentor el chef Edgar Leal. Amable y dicharachero, este muchacho de sonrisa amplísima siempre fue buen cómplice de los inventos y las aventuras de mi buen amigo Edgar (ademas prepara las mejores sardinas en vinagre de la vida).

Así fue, como poco a poco, le cogí cariño a este acariguense que aceptó el reto de llevar las riendas de El Asador, la nueva apuesta culinaria del Grupo Leal, que se adueñó de los amplísimos espacios del otrora Astrid y Gastón.

La primera planta del asador es una sala blanca sencilla y sin pretensiones que recibe dichosa los toques de color de las serigrafías de Mateo Manaure. El protagonismo, absolutamente todo,  lo recibe una inmensa cocina que permite a los comensales ver el hermoso espectáculo que se lleva a cabo para armar sus platos.

Dentro se cuece, literalmente, una propuesta de cocina venezolana sin pretensiones intelectuales pero muy sofisticada.

El pan, el casabe, las arepas, la tártara y la mantequilla.

El pan, el casabe, las arepas, la tártara y la mantequilla.

 

Todo empieza con unas lindas cestas indígenas que traen dentro un adictivo pan con un profundo aroma a mantequilla, con la textura de una brioche, seguido por una arepitas de maíz pelado y crujiente casabe. Con ellos llega también la mantequilla y ají de suero -y también adictivo-.  Aquí toca tener cuidado, todo está tan sabroso que se corre el riesgo de llenarse antes de empezar a comer.

Un primer vistazo a la carta de El Asador puede hacer creer al comensal que está ante una comida criolla sin mucha elaboración.  Pero eso es sólo un primer vistazo. Luego se impone en nuestro paladar la amorosa mirada que tiene Daniel sobre lo venezolano.

La delicadeza de los tropezones de casabe crujiente en la ensalada de perlas de queso telita; la complicidad con el comensal en los pedacitos de platanitos fritos en el híper fresco salpicón de mariscos; sus afanes estéticos que convierten algo en apariencia tan ruda como una cachapa rellena de queso de mano e hilachas de queso de trenza con cochino frito, crema de aguacate y crema de sofrito criollo en un plato delicado y casi femenino; saca credenciales y sorprende con un extraordinario tuétano de res cocinado con ajo y perejil dentro de una tostada pan con puré cremoso de papa y salsa de carne que es sutil y profundo a la vez.

Una mención aparte merece la crema de sofrito que debería venir junto a la ají de suero y la mantequilla, los hervidos que vienen a consentir a todos los que amamos las sopas y que en caso de antojo sólo podíamos acudir a una Arepera.

Cachapa rellena de queso de mano e hilachas de queso de trenza con cochino frito,  crema de aguacate y crema de sofrito criollo.

Cachapa rellena de queso de mano e hilachas de queso de trenza con cochino frito, crema de aguacate y crema de sofrito criollo.

 

Entre las millas que acumula Daniel está su paso por el Instituto Culinario de Caracas, los fogones de Carlos García, las cocinas de Astrid y Gastón, el restaurante Malabar en Lima y con Edgar Leal en varias de sus encarnaciones. Tras una meningitis, este llanero que es mas fuerte que el odio – y por fortuna dulce como un guarapo criollo- se fue a España y de ahí a Beirut.

Cuando Edgar le propuso volver le planteó la idea de hacer un resturante venezolano. Para él “A través de la cocina los venezolanos podemos aprender a valorar nuestro país. Nada se parece mas a nosotros que lo que comemos”. Y eso es lo que nos propone, redescubrir la alegría de nuestra comida criolla que, en El Asador, empieza con la música.

Acordes de música contempóranea venezolana son la perfecta banda sonora de los platos preparados por un venezolano orgulloso de serlo: “Me gustan los sabores de aquí. Los venezolanos somos únicos. Yo no puedo vivir sin comer los quesos de aquí por esas razones muy sencillas elegí hacer cocina criolla”.

Así que cuando llega el turno de los platos fuertes el comensal tropezará con guarniciones como el delicioso palmito horneado, el asopado de mariscos con un caldo más concentrado que el Dalai Lama en sus meditaciones, la Pierna de cabrito guisada con ajo y orégano al estilo larense con polenta cremosa de sofrito y queso de mano o la costilla de cerdo deshuesada, suave por dentro y crujiente por fuera, acompañada con un guiso de auyama y frutos secos.

Todo sabroso y en porciones más que generosas. A la hora de los postres, la estrella de la casa son los sorbetes de frutas tropicales. Coco, mango, tomate de árbol, patilla, melón o tamarindo, ningún local puede resistir los encantos de estas frías delicias.  Luego están el negro en camisa con helado de ponche crema, los cascos de guayaba y el consentido de Daniel, su interpretación del bienmesabe.

El bienmensabe

El bienmensabe

El Asador cuenta ademas con un lounge decorado por la directora creativa de la firma de diseño sustentable Jungle Chick, Irma Bravo. A diferencia del luminoso comedor en este espacio priman los tonos tierras. Sobrio y masculino sus altas paredes son el escenario ideal para elementos como las alfombras de chivo de Irma o la cestería indígena venezolana.

Un ambiente acogedor ideal para tomarse un trago a media tarde, después de la comida o el Campari de las 11 de la mañana o quizás para sentarse a leer un rato mientras se toma -lentamente porque sino la borrachera llega rápido- un sabroso cocuy pecayero.

Aquí la carta varia y se convierte en un alegre festival de comidas proscritas por los paleo, Sascha Fitness y los edecanes de la salud: tequeños de chistorra, empanaditas de maíz pilado y mariscos, sanduchitos de pernil.

Aliados fieles a la hora de combatir los efectos del alcohol y gozosos productos de la mente de un chef y de un grupo gastronómico alejados de la pretensión. Dedicados al simple y complejo oficio de hacer a la gente feliz.

Dónde

El Asador está en la Calle Londres entre Av. Caroní y Nueva York, Las Mercedes, Caracas. 1061.
Horario: De lunes a sábado de 12 del mediodía a 11.00 pm. Domingos hasta las 5.00 pm
Teléfono: +58 (212) 993 11 19

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Numerología Gastronómica de Daniel Torrealba

  • 5 cosas que jamás se deben hacer en la cocina.
  1. No probar algo antes de servir un plato.
  2. Nunca perder la paciencia ni el autocontrol.
  3. Gritar durante un servicio.
  4. Correr en la cocina.
  5. Ser desordenado.
  • 5 razones de por qué la gula es un pecado menor que la lujuria.

Los pecados no existen, cada quien disfruta la vida a su manera, cada quien elige su forma de vivir.

  • 2 platos que hayan hecho más feliz a la humanidad que el nacimiento de
    una nueva estrella.

Una arepa de maíz “pilao” con suero y una cachama rellena envuelta en hoja de plátano a orillas del Rio Portuguesa.

  • 4 canciones que siempre quieres escuchar cuando pones las manos al
    fuego.

En las cocina no se escucha la música, pero durante el servicio siempre estoy cantando canciones en mi mente, el “Himno del Inter de Milán”, aunque no soy fan de ese equipo, pero es un canto maravilloso. “Sonido bestial” de Richie Rey y Bobby Cruz, algunas canciones brasileras como “Ze du carozo” o “Mais que nada” de Sergio Mendes.

  • 1 definición de cocina que se parezca a lo que tiene dentro de su cabeza.

Orden, disciplina y sabor

  • 3 ciudades para comer en la calle.

En cualquier ciudad o pueblito del mundo hay cosas maravillosas por descubrir.

  • 1 plato que te recuerda a la felicidad…

Un sancocho de gallina, una carne asada y un ponche batido en Acarigua.

  • 4 pecados culinarios que deben ser perdonados.

Cada quien puede comer lo que sea en la cantidad que sea.

  • 2 cosas que comer al amanecer.

Suelo desayunar sopas, carne, arepas, un sandwich bien resuelto, un pasticho recalentado y hasta pescado frito en el desayuno.

  • 3 restaurantes que todo ser humano debe conocer una vez en la vida.
  1. El Asador en Caracas.
  2. el Celler de Can Roca.
  3. DOM.
  • 4 consejos fundamentales para preparar una empanada

La masa debe estar durita y al hacerlas deben ser finitas y deben quedar crujientes, y el relleno sabroso. Siempre hay que comerlas al momento de sacarlas del aceite.

  • 3 tendencias culinarias a las que toca prestarle atención.

La venezolana que viene con todo y cualquier otra Latinoamericana, tenemos cosas muy interesantes por aquí.

  • 1 plato que se parezca a tu alma.

Un Coporo frito recién sacado, con tostones de topocho o una ternera llanera.