the girlfriend experience

The Girlfriend Experience: Sexo, Mentiras y Derecho

4 mayo, 2016
Por: Daniel Leal

La nueva serie producida por Steven Soderbergh es un thriller sobre la avaricia en abogados corporativos y escorts; primero separados, después juntos y finalmente revueltos.

Escribir, otra vez, que Steven Soderbergh está detrás de algunos de los proyectos más interesantes actualmente en televisión ya suena como un disco rayado. Autoexiliado de Hollywood, Soderbergh es el director y motor creativo de las primeras dos temporadas del sangriento drama médico de fin de siècle The Knick (Cinemax) y el increíble biopic sobre Liberace Behind The Candelabra (HBO). Ahora, engrosa su CV como productor ejecutivo de la impecablemente incómoda serie The Girlfriend Experience (Starz).

Aunque toma el título (y un par de ideas) de la película dirigida por el propio Soderbergh en 2009, The Girlfriend Experience no se parece tanto al filme protagonizado por la (¿ex?) actriz porno Sasha Grey. En esta nueva adaptación para televisión, Riley Keough (la hija de Lisa Marie Presley; ergo, nieta de Elvis) interpreta a Christine Reade, una estudiante de Derecho y pasante en un lujoso bufete de abogados en Chicago, quien, a través de una amiga, inicia su segunda carrera, como prostituta de lujo.

The Girlfriend Experience se aleja de la tradición de Pretty Woman (1990) y Secret Diary of a Call Girl (ITV2), donde las prostitutas son representadas como estas mujeres adorables y de hermosos sentimientos quienes, al final de la historia, encuentran su príncipe azul y su final feliz. Christine Reade (Chelsea, para sus clientes) es un personaje tan frío y cínico que se pregunta a sí misma si no es posible que sea sociópata -respuesta rápida: un sociópata no está consciente de serlo. En una escena, un cliente le pregunta qué le gusta hacer. Ella ni siquiera tiene que pensar su respuesta: “Estar sola”.

Narrada en trece capítulos de media hora de duración, dirigidos todos por Amy Seimetz o Lodge Kerrigan, The Girlfriend Experience, por un lado, es una crónica de dinero, poder y corrupción, pero al mismo tiempo es la historia de una veinteañera descubriendo los placeres y consecuencias del sexo por dinero. Los mejores momentos de la primera temporada ocurren justamente cuando estas dos historias convergen. Se trata de una mezcla de Damages (FX) con Belle de jour (1967), sólo que sin lecciones morales y con muchísima más acción. Sí, ese tipo de acción. 😉