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Cottagecore Gardens: diseñar menos, vivir más

7 mayo, 2026
Por: Pedro Maal / imágenes cortesía gestalten

Hay una idea que empieza a repetirse —cada vez con más fuerza— en distintas disciplinas del diseño: el verdadero lujo ya no está en lo perfecto, sino en lo vivo.

El nuevo libro Cottagecore Gardens: A New Take on Living Landscapes, publicado por gestalten, no habla de jardines en el sentido tradicional. No hay aquí composiciones rígidas ni paisajismo entendido como control. Lo que propone es otra cosa: una manera de habitar la naturaleza desde la observación, el tiempo y cierta renuncia al orden absoluto.

Desde pequeños patios urbanos hasta extensiones rurales, el libro recorre espacios que parecen haber crecido más que haber sido diseñados. Senderos que se forman solos, bordes suaves, plantas que se reubican con las estaciones. Todo responde a una lógica menos estética y más orgánica: la del cuidado continuo.

Pero lo interesante no es la estética “cottagecore” en sí —que podría leerse como una tendencia más—, sino lo que revela detrás. Estos jardines no son nostálgicos. Son profundamente contemporáneos.

En un momento marcado por la desconexión digital y la ansiedad urbana, el jardín deja de ser decorativo para convertirse en refugio, en recurso, en extensión real de la vida diaria.

El libro muestra ejemplos en contextos complejos: un jardín subterráneo en Londres adaptado a inundaciones, una casa en Melbourne construida con materiales recuperados, un rooftop en París, una propiedad en California. Lugares distintos, pero unidos por una misma idea: la resiliencia como nueva forma de diseño.

Aquí la biodiversidad no es discurso, es práctica. Lo imperfecto no es descuido, es intención. Y el paso del tiempo no se corrige: se incorpora.

Hay algo en este enfoque que conecta directamente con lo que siempre ha defendido Complot, incluso desde sus primeras editoriales: que el lujo no está en lo caro, sino en lo bien vivido. En un café bien servido. En unas sábanas que realmente acompañan el descanso. O, en este caso, en un jardín que crece contigo.

Cottagecore Gardens no propone copiar un estilo. Propone cambiar la relación. Y quizás ahí está su mayor valor.