Louis Vuitton recupera los códigos de la elegancia masculina y Pharrell Williams los lleva al presente en la Men’s Formal Collection Spring-Summer 2027.
Durante años, la moda masculina pareció empeñada en borrar las fronteras entre lo casual y lo formal. El streetwear conquistó primero las calles y después prácticamente todo lo demás: oficinas, restaurantes, viajes e incluso ocasiones para las que alguna vez nos vestíamos de manera especial. La comodidad ganó terreno. La ceremonia de vestirse, quizás, perdió un poco.


Para Spring-Summer 2027, Pharrell Williams propone algo diferente en Louis Vuitton. No se trata de regresar al pasado ni de imponer nuevamente las antiguas reglas del guardarropa masculino. Su nueva Formal Collection parte precisamente de esos códigos —el traje, la camisa, la corbata, el abrigo, el zapato de cuero— para imaginar cómo puede vestir con elegancia un hombre contemporáneo sin renunciar a la comodidad y libertad que transformaron su manera de vestir.


El resultado tiene algo inesperadamente refrescante: dan ganas de volver a vestirse bien. Hay trajes de líneas impecables, pero también cardigans, knitwear y prendas de espíritu más relajado. Incluso la arquetípica tracksuit jacket se transforma en una pieza sofisticada realizada en piel de becerro y lana, cashmere o merino con detalles de cuero.
La sastrería sigue siendo uno de los grandes argumentos. Las piezas made-to-measure y ready-to-wear parten de tres estructuras de la Maison: Gaston, de corte más amplio; Napolitana, más estilizada; y Pont Neuf, tradicional y entallada. Trajes clásicos, pero sin su antigua severidad y concebidos para mezclarse naturalmente con el resto del guardarropa.


Para la noche, Williams hace algo similar con el tuxedo, cruzando sus códigos con elementos procedentes del workwear. Lana grain-de-Poudre y satén conviven con remaches Monogram Flower, forros de seda, bordados de cuentas y botones Damier de cristal. Lo formal deja de significar rígido.
Y regresan también pequeños rituales que parecían haber perdido protagonismo: elegir una corbata, llevar un pocket square, ponerse un bow tie. Y, por supuesto, están los zapatos. Zapatos de verdad.


La línea Louvre propone Richelieus y loafers inspirados en los dandies franceses e italianos; Westminster lleva a derbies y mocasines referencias de los históricos baúles de viaje de Louis Vuitton; mientras Mayfair mira hacia la elegancia del clásico dandy inglés. Varias de estas construcciones son además reparables, una discreta reivindicación de permanencia en tiempos de consumo acelerado.
Pero quizás lo más interesante de esta colección no sea ninguna prenda en particular. Nos hemos acostumbrado a vestir prácticamente igual para situaciones muy diferentes y, poco a poco, hemos dejado de preguntarnos si algunas ocasiones merecen algo especial. No porque una regla nos obligue, sino porque vestirse también puede formar parte de la experiencia.
Una cena, una celebración, una noche importante. Elegir qué ponerse, cambiar de zapatos, anudarse una corbata, ponerse una chaqueta. Hay algo de ritual en todo ello. Y también algo de placer.
Pharrell Williams parece entender que recuperar ese placer no significa volver atrás. Significa conservar la libertad y comodidad conquistadas por el guardarropa masculino, pero reencontrarse con algo que quizás habíamos dejado olvidado en el camino. El placer de vestirse bien.
La Louis Vuitton Men’s Formal Collection Spring-Summer 2027, diseñada por Pharrell Williams, estará disponible a partir del 3 de septiembre de 2026.









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